Prohibido perder el tiempo.

¡Tantas organizaciones que conozco están prohibiendo el uso de sitios diversos durante la jornada laboral! Y, en ocasiones, se ha vuelto un poco extremo. No pueden accesar el tutorial en youtube, ni recibir el correo con ligas necesarias, ni enviar archivos a otras personas. Por supuesto que habrá motivos legítimos de seguridad de datos en algunos casos, pero no es el común denominador. Entiendo el punto de que, durante las horas que pasan las personas en la organización, la idea es que sean productivas y se enfoquen a la tarea. Pero, ¿en realidad decretarlo así y colocar seguros en el acceso funciona? Mas aún con el acceso, cada vez más prevalente, a dichas redes en los aparatos personales como teléfonos, tabletas y ipods.

Hay de todo, por supuesto. También conozco empresas que abrazan el uso de estos sitios, inclusive como herramientas de trabajo. Así, los empleados se comunican entre ellos también usando skype, chat de facebook, linkedIN groups y otras herramientas. También usan dichas redes para atender asuntos personales de manera eficiente, avisar a su familia que llegarán más tarde, enviar un dato a un amigo y otras cosas. ¿Realmente perderán mas tiempo que los primeros?

Hay un par de fallas en el pensamiento de que prohibir las pérdidas de tiempo, sean estas tecnológicas o sociales (esta misma disyuntiva se ha dado antes con el proverbial garrafón de agua, las llamadas telefónicas, el espacio de fumadores, los baños y así sucesivamente). Las que alcanzo a ver son:

Las personas perderán el tiempo dada la oportunidad.

Las que tienden a perderlo y no están conectadas con su trabajo, lo perderán viendo a la pared  incluso. Y los que son responsables, dedicados y comprometidos harán el trabajo aunque les pases un circo enfrente. (Bueno, ahora sí creo que exageré y que conste en actas que no recomiendo lo del circo.) El punto es que lo que hay que construir es la conexión con el trabajo o con la importancia de este trabajo para las demás personas de la empresa. Quienes aman su trabajo o se sienten comprometidos con sus jefes y colaboradores a hacerlo bien, no tendrán necesidad de restricciones externas. Se encargarán de moderarse en lo necesario. Y se conocen. Si saben que el Facebook les hace perder el tiempo, lo evitarán como la plaga. Si saben que les relaja y les funciona como relax para cambiar de actividad o renovar con nuevos bríos, lo usarán por unos minutos para este efecto.

¿No será mejor buscar qué hay que fomentar en esta organización para aprovechar el tiempo, en lugar de pensar qué falta por prohibir?

Lo prohibido no se hace.

¿En qué universo? En la Tierra, nos encanta lo prohibido y las personas encontrarán maneras diversas de accesar a ello o de sustituirlo por algo más adictivo aún. Por eso las prohibiciones nunca cesan. Hay que estar a las vivas viendo la nueva tendencia de los malvados empleados irresponsables porque ¡Ah, cómo se les ocurren cosas para perder el tiempo!  Por supuesto que no estoy por la anarquía total y algunas reglas de convivencia y productividad están en órden. Las mejores son las que resultan lógicas para todos y se entienden como importantes para el éxito de nuestro cometido conjunto. Aquí me podría seguir por largo rato sobre la cultura de cumplimiento a la legalidad que necesitamos fomentar en nuestras sociedades, pero lo dejaré para un post futuro.

Esto es todo o nada.

Es posible dar lineamientos a las personas y esperar que los cumplan. Que el teléfono se use para bien de la empresa y los recursos en linea también. Apelar al honor y la responsabilidad podrán no funcionar todo el tiempo, pero entre más se refuerzan, su efecto es no solamente en lo obvio – por ejemplo, en este caso, el uso de los recursos en linea –  sino en la cultura de trabajo en general.

La gente puede trabajar las ocho horas sin parar (siempre y cuando eliminemos los distractores)

No. Lo siento, pero no son máquinas y en realidad, producen mejor cuando tienen cortes naturales. En los ambientes más restrictivos, las personas van al baño para hacer un corte de actividad. Hacen como que trabajan mientras su mente viaja por lugares diversos en un intento por relajarse. Tiran la pluma al piso y la recogen.  Las personas más productivas que conozco hacen breves descansos, interactúan con otros, se “distraen” por un momento antes de cambiar de actividad, dan un paseo antes de tomar una decisión importante. Nuestra mente funciona así y en ocasiones necesita alejarse de la cuestión que le ocupa para encontrar una respuesta creativa. Nuevamente: si la responsabilidad y el compromiso están construídos, el uso de los recursos en linea será moderado por el propio colaborador y se le abrirá un mundo de posibilidades de cómo usarlas para producir mejor, incluyendo aprovecharlas como descansos y generadores de ideas.

El punto es: ¿Qué clase de gente quieres trabajando para ti y qué mensaje les mandas al prohibir las distracciones?

Recientemente escuché también que las personas talentosas y jóvenes están considerando hoy por hoy como un plus para aceptar trabajo en un cierto lugar que éste les permita el uso de redes sociales en el trabajo. Lo ven como una ventaja de ese empleador sobre otro que no lo permita. ¿Será? Quizás tengan razón. Dice mucho de cómo ese empleador ve a sus colaboradores.

Espero tus comentarios: ¿Cómo es en tu organización y qué actitudes genera?

——–

Artículos Relacionados:

(alexsimon.com.mx) Carta Abierta al de Sistemas 

(dosensocial.com)Las redes sociales en la oficina

El entorno físico y la productividad.

Share