La extrema competitividad NO lleva a la máxima productividad.

No hay nada más frustrante que seguir un camino “seguro” para llevar a algún lugar y terminar en otro. Me imagino esa sensación que solo pasa en grandes ciudades como en la que vivo de poder ver el lugar a donde quiero llegar y andar dando vueltas en el tránsito sin lograrlo. Así las organizaciones privilegiando la ultracompetitividad en todas sus actividades a sabiendas de que no funciona.

Margaret Heffernan habla en este maravilloso video sobre el tema. Ella resume las tres características de los grupos altamente exitosos (según un estudio de MIT):

  1. Mostraron alta sensibilidad social. (Empatia)
  2. Todas las voces se escuchan. No hay clara dominancia, ni pasividad.
  3. Tenían más mujeres. (¿Será por la diversidad o porque muestran mayor empatía?) 🙂

Es decir, que en los grupos donde hay sensibilidad social y los integrantes se respetan y escuchan, la creatividad fluye y los resultados no tardan en llegar. Este es el MAYOR INDICADOR de éxito y no la capacidad cruda. Sin embargo, seguimos seleccionando gente para nuestras organizaciones solamente por sus habilidades y no por sus tendencias de ayudar a otros.

Imagina que tu equipo está compuesto únicamente por gente que tiene ganas de ayudarte, que está dispuesta a colaborar y que sabe que JUNTOS se logra mucho más.  Muchas veces las organizaciones son renuentes a invertir mucho tiempo en procesos de autoconocimiento y relaciones sin saber que ESA INVERSIÓN ES DE LAS MÁS REDITUABLES que puede haber, sobre todo cuando existe un seguimiento posterior en el trabajo. En el video se explican ejemplos claros y mis colegas y yo hemos visto muchos más a través de los años. Y todavía nos toca conversar con personas bien intencionadas en las empresas que creen suficiente dar los temas en conferencias de 20 minutos en lugar de dar tiempo a que las cosas ocurran. Yo siempre digo que trabajar en el Sistema Operativo Social de una organización es equivalente a hornear un pastel: no basta tener los ingredientes y el procedimiento, hay que permitir el tiempo de horneado.

Les dejo el video de un tema que me apasiona y que espero exploremos en siguientes escritos (se pueden usar subtítulos en español). Ojalá te regales los 16 minutos que se ocupan en escucharlo y algunos más para anotar tus reflexiones al respecto en los comentarios de este post, para que podamos compartirlos.

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